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¿Como llegue al aloe vera?

¿Como llegue al aloe vera?, pues os cuento. Todos tenemos recuerdos de nuestra infancia, los míos son de mis vacaciones en el pueblo de mi madre, Almadén. Mis abuelos tenían una huerta y mi abuelo que ya en aquel entonces estaba jubilado la cultivaba. El ir y venir todos los días a la huerta, ayudar a mi abuelo a regar, el subirme en el trillo cuando trillaban, el volver al pueblo con mis hermanas y primos, subidos en una mula o en un carro tirado por el burro del vecino. Todo aquello supongo que te marca. Y aunque luego los abuelos se van, y la vida te aleja del pueblo, de la tierra, parece que llega después un recodo en tu camino que te vuelve a dar la oportunidad de contacto con todo aquello, o algo parecido.

Me parece que he llegado a ese recodo.

Hace unos cinco años adquirí unas tierras en las que tenía de cultivo cereal. Investigando un cultivo alternativo que yo misma pudiera llevar llegué al aloe vera. Con esa primera  información de las propiedades de la planta, de su forma de producción, comercialización etc., llegué a la idea de que aquello podría ser una alternativa laboral algún día.

Espero acertar, me embarco en este proyecto con muchas ganas y necesidad, con la responsabilidad  y la  ilusión  de crear un producto de la más alta calidad partiendo de una materia prima tan potente como es el aloe vera. Así fue ¿como llegue al aloe vera?.

Si preguntas ¿Qué sabes del  aloe vera? Solo encontraras respuestas positivas. A pesar de tener poca información o muy reducida. Y mira que hay información en Internet, contrastada y confirmada. Pero a quien he preguntado que opina o que sabe del aloe vera siempre responde con un gesto de afirmación: si es muy bueno, para hidratar la piel, y  poco más  sabe. Eso si,  algunos  te cuentan una experiencia positiva de su uso.

No voy a extenderme con información de  su uso a través de la historia, ni de sus nutrientes en su composición,  ni de todos los beneficios que se tiene certeza de ellos, ya que vienen en nuestra web.

Más bien quiero comentar lo que nos lleva a tomar la decisión de tener hábitos saludables, como puede ser incluir el uso y consumo del aloe vera.

Una vez que tenemos tomada la decisión, hay que concretar dos cuestiones. Una es la de  comenzar a hacer deporte, elegimos con más o menos acierto una disciplina deportiva, que desgraciadamente vamos ralentizando su continuidad hasta que volvemos al hueco del sillón de nuestro salón.

Otra cuestión es en la alimentación, queremos cambiar de golpe todo lo negativo y poco saludable de nuestra dieta, nos vamos de golpe a un menú… como diríamos… sin alegría. Con lo que al final se vuelve a las cenas de bocadillo.

Si llegamos a estos cambios por que pasemos por un proceso de tratamiento debido a alguna enfermedad, eso ya es otra cosa, nos asustamos de verdad y somos más perseverantes en el cambio pero…. en cuanto nos sentimos plenos de salud, ¡Ay amigo!, que débil es la voluntad del ser humano.

Un poco más definitivo es por la cuestión de la edad, como es en mi caso. Mujer de 50 años uff, que es verdad que se pierde la cintura, y se empieza a sentir… goteras. Esto va en serio.

Tomo conciencia de la situación, y me digo que hay que cambiar ciertos hábitos y allá voy. Con respecto al ejercicio, veréis, yo tenía un trabajo de administrativo, sedentaria total. Pues me voy a andar, (es que los extremos no me gustan así que elegí el andar que es constante y no agota) una hora,  tres días a la semana, los lunes, miércoles y viernes, y allá que me voy muy tempranito con la fresquita. Y muy bien, al poco sentía que mi cuerpo me pedía ese paseo rapidito.

Y ahora en la alimentación. Como ya sabemos, parte fundamental en una buena y sana dieta  es entre otros detalles, controlar las cenas. Pues yo que siempre he sido de comer y de bastante buen apetito, teniendo la suerte además de que no engordaba (hasta que cumplí los 50, claro) decidí seguir varias normas básicas, a saber:

No comer entre horas, si me asalta el hambre una pieza de fruta.
Aumentar las comidas con verduras.
Disminuir los fritos.
Incluir el aloe vera en mi dieta, tomando en su temporada dos o tres tardes a la semana  un digestivo de aloe vera.
Y las cenas, reducirlas y elegir entre:Ensalada con zanahoria, tronquitos de mar, maíz y alguna vez huevo duro.
Dos rodajas de piña y dos quesitos frescos
Una naranja grande picada, una cucharada pequeña de miel y dos quesitos frescos.
Yo solo hablo de mi caso, cuando acabaron las fiestas navideñas, en enero de este año había cogido 10 kilos, increíble no me lo podía permitir no ya por la figura, es que el año que viene si sigo con los mismos hábitos cogería otros diez, no hay salud que aguante ese ritmo.

Me conciencie y seguí las normas que os acabo de contar, en julio había perdido los 10 kilos, poquito a poco pero se fueron yendo. Hoy ya estoy habituada a este ritmo de comidas que me hace sentir más que bien, saludable. Un día tonto de comilona lo tengo y no lo eluyo, lo disfruto, si es que en este país todo se celebra comiendo a lo desesperado. Pero luego vuelvo a  mi rutina y mi aloe y me recupero del susto.

¿Y por que tiene importancia el aloe en la dieta? Pues porque entre sus propiedades esta la de ayudar a nuestro cuerpo a eliminar toxinas y elementos pesados que de otro modo  se quedan en nuestro organismo,   a la vez, favorece  la absorción de los nutrientes necesarios y beneficiosos, y que si necesita nuestro cuerpo, regulando nuestra digestión y lo que se queda en nuestro organismo. Y si esto fuera poco, además, equilibra la regularidad  intestinal.

De esta manera es ¿como llegue al aloe vera?, está en mi vida como soporte profesional y como hábito saludable.

Un señor de Fernán Núñez con mucha sabiduría decía: lo de que se llega a viejo es verdad. ¡Que gran verdad!. El cuidarnos teniendo hábitos saludables no va a evitar el paso del tiempo, pero si lo llevaremos mucho mejor,  con salud y buen humor. Este último elemento, es imprescindible… pero de eso ya hablaré otro día.

Y llegue a Uliavera http://www.uliavera.es/